
Limpieza. La mejor aliada es una aspiradora con un buen filtro, que debes cambiar o lavar con frecuencia. Termina siempre pasándole un paño húmedo al piso porque, aunque te parezca que con la aspiradora es suficiente para hacer desaparecer todo el polvo, siempre quedan residuos que sólo el paño húmedo puede recoger.
Crea tus propios productos de limpieza: Crea tus propios limpiadores ecológicos con bicarbonato y limón, que además de ser desodorantes naturales, son potentes desgrasadores y quitamanchas. El vinagre blanco destilado, que es ideal para limpiar las superficies grasosas, también es un buen desinfectante. Y, por si fuera poco, combate los hongos y el moho causados por la humedad, que provocan tantas alergias.

Cambia tu estilo de vida: Por último, para que tu casa responda a tus exigencias y necesidades de persona alérgica, tienes también que cambiar tu estilo de vida. Además de mantenerla escrupulosamente limpia, no entres en ella con los zapatos puestos, ya que estás transportando en su interior el polen y los contaminantes que se les adhirieron por la calle. Y, aunque adores las plantas, por más ecológicas que sean, no deben permanecer dentro de tu hogar, especialmente en los meses de polinización.
No hay comentarios:
Publicar un comentario